La segunda parte de nuestro viaje continúa en las playas del lado oeste de Tailandia, es decir, en la zona del Mar de Andamán. (MI MOMENTO MÁS ESPERADO!)

Aquí pueden ver la primera parte del viaje: Thai Trip I

Día 12 (Martes 15 agosto) – Bienvenida al monzón del mar de Andamán.

Este día partimos tempranito desde Koh Phangan hacia Ao Nang. Tomamos el ferry que pasa por Koh Samui y en el puerto Don Sak de Surat Thani, nos estaba esperando una van que nos llevaría a Krabi. Este viajecito duró toda la mañana y tipo 3pm ya estábamos en Ao Nang. La verdad es que el clima estaba menos rico que en el lado del Golfo, si bien no llovía, estaba nublado y el mar un poco revuelto.

A penas llegamos empezamos a averiguar en las agencias de viajes si podríamos viajar de Koh Phi Phi a Koh Lipe directamente, ya que eso habíamos planeado en nuestro itinerario después de pasar unos días en Ao Nang. Pero al darnos cuenta que, como era temporada baja no había ferry directo Phi Phi-Lipe, tuvimos que hacer un cambio. En vez de quedarnos 3 días de corrido en Ao Nang y 3 en Phi Phi para irnos directo a Lipe, tuvimos que quedarnos 2 días en Ao Nang, 3 días en Phi Phi y volver a Ao Nang a pasar una noche porque las vans salen a las 7 am de Ao Nang a Lipe y la única forma era pasar una noche aquí.

Amamos el hotel, Phu Pha Ao Nang Resort & Spa, el desayuno era rico, la piscina para qué decir, y la habitación-bungalow muy cómoda, eran pequeñas cabañas aisladas unas de otras. Lo que sí, hay que tener repelente a mano, porque el hotel tiene muuucha vegetación, por consiguiente, muchos mosquitos.

Phu Pha Ao Nang Resort & Spa

Phu Pha Ao Nang Resort & Spa

También hay que reconocer que si bien, habíamos reservado 3 noches por Booking, en el hotel no tuvieron problemas al quitarnos una noche de la reserva por nuestro cambio de itinerario, sin recargo alguno.

Arrendamos una moto en el hotel y salimos a recorrer las calles principales y la verdad es que la gente de los restaurantes es un poco hostigosa al mostrarte el menú, para mi gusto demasiado insistentes, casi molestoso.

Día 13 (Miércoles 16 agosto) – Maravilloso Railay.

Este día decidimos ir a conocer Railay, pagamos un taxi boat en la calle principal y la verdad es que no lo recomendamos, aquí va por qué. Esperamos a que llegara más gente y nos llevaron a la zona del muelle, tuvimos que pasar por un “cementerio de Long Tails” que estaba lleno de botes medios desarmados, basura y muy mal olor. Lo peor de todo fue que para subirnos al long tail tuvimos que pasar por un riachuelo ¡muy guácala! Ni siquiera se veía lo que tenía el agua, pero más de alguna cucaracha de seguro andaba por ahí. (gracias a mis crocs no tuve que pisar directamente al suelo, porque algunas chicas iban con sandalias que no eran para el agua y de verdad, era asquerosito)

Después de ese altercado, todo fue muy divertido, se transformó en chiste entre los chinitos y españoles que iban en el long tail.

De verdad Railay es demasiado lindo. La onda es otra cosa.
¡Conocí Phra Nang Cave! Esta cueva llena de penes de madera, en donde la gente va a pedir por la fertilidad. Es demasiado pintoresca y está a un costado de la playa Ao Phra Nang Beach, la playa liiinda! Me llamó mucho la atención la cantidad de gente, de todas las edades haciendo escalada.

Phra Nang Cave

Phra Nang Beach

Conocimos las cuevas de mármol, un poco claustrofóbico, pero bacán. Anduvimos por el walking street, muchos lugarcitos para comer. Y al final un lugar con artesanías y shawarmas. Obvio que esa fue nuestra opción. Comimos sentados en las banquitas del walking street y una Chang comprada por ahí. ¡Riiiico po!

Cuevas de mármol

Los últimos taxi boats de vuelta a Ao Nang salían a las 18 hrs, así que se puede perfectamente ir a pasar el día a Railay y conocer los principales lugares y andar relajado si sales temprano y vuelves a media tarde.

Entre quienes viajan a Thai y se hospedan en Krabi, siempre existe la duda de dónde quedarse, en Ao Nang o Railay. Y mi respuesta es siempre: Railay es increíblemente lindo, tranquilo, muchos chinos y hoteles a orilla de playa muy lujosos, sin embargo tiene mala conectividad, solo se puede llegar en taxi boat y el más tarde es a las 18hrs. Por otro lado, Ao Nang tal vez no es tan paradisíaco, pero tiene muy buena conectividad para moverse de un lado a otro por tierra o por mar y también se pueden tomar muchos tours, tiene más opciones. Entonces si a idea es ir a instalarse a descansar y disfrutar de la playa sin moverse mucho; Railay, si la idea es hospedarse para salir a recorrer los alrededores; Ao Nang. (Por eso fue nuestra elección, ya tendríamos tiempo de llegar a relajarnos a Koh Lipe)

Tip del día: En todos lados venden unas bolsas de plástico grueso que se cierran herméticamente, por lo tanto puedes meter la cámara, celular, documentos y andar en kayak o incluso bañarte y no se moja nada!

Día 14 (Jueves 17 agosto) – Sol, playa y muchas islas.

Este día tomamos un tour por Hong Island y otras islas más. Estuvo increíble, la guía del tour era muy simpática, el grupo era chico, algo así como 15 personas en speed boat. Muy ameno.

Lo mejor fue que empezó a salir el sol y ni nos enteramos que era época de monzón. Primero pasamos por Hong Lagoon, no se podía bañar ahí porque es demasiado bajo, pero sí dimos una vuelta en el speed boat para conocerlo y las respectivas fotos:

Hong Lagoon

Luego nos dejaron en Hong Island para hacer lo que quisiéramos durante 2 horas.

Hong Island

Hong Island

Hong Island

El Tour terminaba a eso de las 3 o 4 pm, así que incluía almuerzo. Pasamos a otra isla y la gente que organizaba el tour montó un mini “campamento” para almorzar en la playita.

Día 15 (Viernes 18 agosto) – En Koh Phi Phi por fin.

Este día nos íbamos a Phi Phi, bien temprano. Llegamos un poco antes de poder hacer check-in en el hotel así que dejamos las mochilas y fuimos a dar una vuelta.

Phi Phi es un archipiélago compuesto por 4 Islas: Phi Phi Don; la más grande y donde se puede hospedar, Phi Phi Lee, es más chica y no tiene mucho desarrollo pero se puede conocer, Mosquito Island y Bamboo Island que son las mas chiquitas.

La verdad es que Phi Phi es increíble, mucho más increíble de lo que podría escribir y de lo que ustedes puedan leer en blogs o foros.
Es una isla que está totalmente preparada para el turismo. Muchos lugares para comer, aunque nosotros elegimos nuestro favorito, más adelante les contaremos cómo se llama. Comercio, opciones de Taxi Boat para moverte por las playas o para recorrer islas cercanas, artesanías, bares, etc.

La elección del hotel estuvo buena, Chao Koh Phi Phi, muy central, se puede llegar desde el muelle caminando sin problemas, estás muy cerca del walking street pero tienes que caminar un sendero y pasar por la piscina para llegar a las habitaciones, por lo tanto no hay ruido que moleste en la noche.

Ese día decidimos ir a la Long Beach, la playa más linda según lo que habíamos leído. Hay que caminar harto desde Tonsai (que era donde nos estábamos hospedando), pero vale totalmente la pena. Tal como su nombre lo indica, es una playa grande, poca gente, tranquila, muy rica!

Long Beach en Koh Phi Phi

Long Beach Koh Phi Phi

Ahí descansamos durante la tarde y antes de que empezara a anochecer empezamos el rumbo de vuelta porque había que pasar por muchos lugares más “tropicales” con ene vegetación y los mosquitos salían a hacernos chupete.

Durante la noche comimos/tomamos algo en el lugar que encontramos: Cosmic. Muy recomendable, comida rica, económico y en servicio es súper rápido.

Tip del día: Nosotros íbamos un poco preocupados por cómo cuidar nuestras cosas en la playa, hasta pensé que tendríamos que turnarnos para bañarnos, pero la verdad es que en Thai no pasa nada. La gente no anda con la intención de robarte si ven tus cosas tiradas en la arena.

Día 16 (Sábado 19 agosto) – Directamente desde la película “La Playa”.

Este día tomamos un tour para conocer Maya Bay (Ubicada en Koh Phi Phi Lee), Pileh Lagoon, Viking Cave y Monkey Beach. Había uno que salía a las 6.30am y en 15 minutos (o algo así, ya estábamos en Maya Bay). Comprenderán que nos levantamos de noche, llegamos al punto indicado mientras estaba amaneciendo. Tipo 7am, ya estábamos en Maya Bay tipo…

Llegando a Maya Bay

Maya Bay tipo 7 am.

Es real que la isla es de película (tal cual).

Cuando llegamos no había más de 2 o 3 taxi boats con algunas personas, las personas que cuidan la isla (como guardaparques de playa) estaban limpiando la playa, porque sí, hay que decir que me sorprendió la cantidad de basura que puede haber en una playa tan increíble, en la arena y en el agua plásticos, botellas. Da pena. (Seamos turistas responsables de nuestra basura PORFAVOR!)

Nos quedaríamos en Maya Bay un par de horas para luego seguir con el tour. Tipo 7.30-7.45am empezaron a llegar todos los grupos de gente (en su mayoría chinos, bañándose con chalecos salvavidas cuando el agua llevaba a la rodilla) que repletaron la playa.

Así que continuamos el  tour, recorrimos Maya Bay completa y la segunda parada fue Pileh Lagoon.

Ya sí, no podía más de la felicidad.

Un panorama tranqui del snorkeling que hicimos en Pileh Lagoon

Después de intentarlo como 5 veces… ¡LO LOGRÉ!

Después fue el turno de Viking Cave:

Viking Cave

Para terminar en Monkey beach:

Monkey Beach

Monkey Beach

Es entretenido ir a ver los monitos, pero después de un rato me quería ir, porque sentí que estábamos invadiendo SU playa. Este día terminó redondito. Conocimos Maya Bay, logré tirarme del speed boat en Pileh Lagoon y estuvimos un rato con los monos.

En la noche fuimos a recorrer el lugar más céntrico, volvimos a comer a nuestro lugar favorito.. Súper recomendado: COSMIC y fuimos a ver unas peleas de Muay Thai. Amaro solo quería ver una de estas peleas de boxeo tailandés y en Phi Phi encontramos un lugar, tipo bar, que en el centro tenía un ring. Esperábamos más, porque el show era medio actuado, no pelea real real, pero la onda era entretenida.

Muay Thai en Koh Phi Phi

Y antes de irnos al hotel, pasamos a la playa:

Una cosa muy piola el carrete en Phi Phi

Tip del día: Los monos están en estado salvaje, así que creo que sería hasta peligroso llevar comida o algo así, porque los monos se tiran y pueden quitarte lo que llevas encima.

 

Día 17 (Domingo 20 agosto) – Disfrutando cada segundo de Koh Phi Phi.

Este día tomamos un tour a Bamboo Island y otra Monkey Beach. Esta vez no era ni speed boat, ni long tail, era un barco raro, más grande y antiguo y olía muy mal.

La primera parada fue Monkey Beach, el tour era muy extraño, porque el bote no llegaba a la orilla, te pasaban un kayak y tenías que acercarte a la playa en él. Al principio medios confundidos, pero después tomamos el kayak y partimos a la orilla.

Estuvimos solo un rato en la playa y volvimos al barco, preferimos bañarnos aquí:

Monkey Beach (todas las manchitas que se ven, son pececitos…)

Después de un rato, fue el turno de Bamboo Island, Mientras más nos acercábamos a la playa, más encontraba que Maya Bay (si bien es linda), estaba sobrevalorada por el tema de la película, Leo Di Caprio y todo lo demás. Bamboo Island me gustó lejos mucho más, tal vez había mucha gente, pero vean el agua:

El panorama llegando a Bamboo Island

A Amaro le gustó más Maya Bay, pero bue… Es cosa de gustos. Estuvimos un rato recorriendo la Isla, nos bañamos en las playitas, todo muy tranquilo. ¡Exquisito! Y volvimos al barco:

Bamboo Island desde el barco. (Sí! Un sueño!)

Al final quedamos parados en un punto y esperamos el atardecer.
Ya no quise más agua, había sido suficiente todo el día, y si le sumamos el sol… En realidad solo quería relajarme.

Sunset… In Thailand

Ese fue nuestro último día completo en Phi Phi y nos quedaba pendiente el mirador del que tanto habíamos leído, así que ya teníamos panorama para mañana antes de volver a Ao Nang.

Día 18 (Lunes 21 agosto) – Pequeño bochorno camino al view point.

Este día hicimos check out temprano, dejamos las mochilas en la custodia del hotel y como el ferry a Ao Nang salía como a las 3 de la tarde, decidimos ir directo al View Point súper conocido. Eran tipo 9am y el calor y la humedad me tenían mal desde que empezamos a subir. Eran infinitas escaleras hasta antes de llegar a la primera parada del mirador, llegamos ahí y me sentía demasiaaado sin energías, pero la vista como que me revitalizó…

I love Phi Phi

Conocimos un Venezolano, nos ofrecimos para tomarnos fotos, echamos la talla, un poco de agua y seguimos subiendo.
Alcanzamos a andar unos 100 o 200 mts. y ya no tuve más energía, me senté en un tronco a medio sendero mega tropical y de repente… Todo nublado, todo negro y casi me desplomo, Amaro tuvo muy buenos reflejos para alcanzar a tomarme… Y cuando desperté media asustada, mi mejor partner siempre me tranquilizó y terminé recostándome en el sendero que estaba asfaltado… Pasaban turistas y nos ofrecían agua, hasta que llegó el amigo venezolano Dave que andaba con dulces, mucha azúcar, justo lo que necesitaba. Nos quedamos conversando los 3 hasta que alcancé a recuperar más energía y seguimos, lento pero seguro.

Llegamos al segundo punto y lo primero fue tomar una Gatorade. ¡Necesitaba recuperar energía y todas las sales que había botado en la transpiración de la subida mega agotadora! Pero claro, después de reponerme, empezamos a recorrer este lugar y ¡VALE TOTALMENTE LA PENA!

IN (re) LOVE

View point Koh Phi Phi.

Tomamos muchas fotos, descansamos y nos quedamos bastante rato contemplando la increíble vista y también pensando en lo que llevábamos del viaje. No me imaginé que Koh Phi Phi me iba a gustar tanto, siempre pensé que las fotos/videos/reviews/artículos que vi antes de viajar exageraban, pero estando allá me di cuenta que todos se quedaban cortos. Nada de lo que puedan leer o ver en internet o en libros es suficiente, nada explica lo increíble que es esta Isla, sus al rededores y su gente. Me enamoré de este lugar y aproveché cada segundo hasta volver a Ao Nang para al día siguiente partir a Koh Lipe.

Almorzamos en Cosmic, tomamos las mochilas del hotel y nos fuimos al muelle a tomar el ferry, con la mejor sensación de la vida.

Llegamos a Ao Nang y pasamos la noche en un hotel muy tranqui, cerca del centro y muy limpio. Solo nos llamó la atención que en el baño estaba la ducha y el WC y en la pieza, estaba el lavamanos… Extraño po!

Sigue sin cuadrarme el orden de estas habitaciones…

Después de instalarnos fuimos a la misma agencia donde tomamos todos los tours de Ao Nang para contratar el traslado a Koh Lipe (NUESTRA ÚLTIMA ISLA…).

Tip del día: Hagan lo que hagan, siempre, tomen desayuno antes de salir. Aunque a veces pensamos que tenemos calorías y energía de repuesto, las condiciones climáticas y los esfuerzos son diferentes en cada lugar, no podemos esperar que nuestro cuerpo responda igual que siempre.
Día 19 (Martes 22 agosto) – El paraíso es un puntito de tierra en el Océano Índico.

La van pasó por nosotros como a las 6am, estaba de noche aún, así que llevábamos cocaví para tomar desayuno en el viaje (después de lo de ayer no nos arriesgamos, y siempre hay un 7eleven para salvarte la vida… jajaja). Pasamos por Krabi tomando a más gente y emprendimos rumbo a Pak Bara, allá nos dejaron en el muelle y nos pasaron un ticket de ferry. Tipo 13hrs, estábamos llegando al Pontón de Koh Lipe que, como era temporada baja, estaba en Sunrise Beach. Ahí un poco desordenado todo, pero no era difícil entender desde donde salían los Long Tails a los diferentes hoteles. Sí, solo se llega a la Isla a través del mar por Long Tail, no hay un muelle en la Isla en sí. Así que mis crocs apañaron nuevamente al llegar a la playa en la que estaba nuestro hotel.

Koh Lipe es una de las Islas más al sur de Tailandia, casi en la frontera con Malasia y es parte del parque nacional Koh Tarutao. Elegimos este lugar para tomarnos unas vacaciones de las vacaciones. Buscamos un hotel un poco más exclusivo para ir a descansar, comer rico, hacer nada y celebrar el cumple de Amaro que era el 25 de agosto. El hotel, Ten Moon (USD200 por noche aproximadamente), quedaba en la zona sur de Sunrise Beach. Desde que llegamos la gente fue muy amable, nos dejaron en una habitación Bungalow que no funcionaba el aire acondicionado y como podrán deducir, estar en Tailandia con 35º o 40º + humedad extrema, no permite estar en un lugar cerrado sin aire acondicionado. Así que después de que viniera un técnico a revisar y no nos dieran ninguna respuesta, solicitamos que nos cambiaran a otra habitación y no tuvieron problemas. Era un poco más arriba pero la vista era mil quinientas veces mejor y todo funcionaba perfecto, incluido el aire acondicionado.

Las vacaciones más buenas de la vida con esta vista desde la habitación.

Almorzamos ahí mismo y nos quedamos en la “playa del hotel” descansando, disfrutando del agua y del sol (a esta altura ya no queríamos mucho, pero para mi nunca es suficiente) y caminamos por Sunrise Beach. A lo largo de la playa hay muuuchos resorts, restaurantes y bares, con vista impresionante y muy tranquilos.

La playa del hotel Ten Moon.

¿Alguien querría volver a la realidad después de pasar unos días aquí?

Día 20 (Miércoles 23 agosto) – Relax en Koh Lipe.

Todos los días que estuvimos en Koh Lipe, decidimos levantarnos a cualquier hora e ir armando el panorama en el mismo día dependiendo cómo estábamos de ánimo. Este día, decidimos ir a recorrer las playas de la Isla, que son 3 principalmente: Sunrise Beach (que es donde estaba el hotel), Sunset Beach y Pattaya Beach, así que muy tranquilamente fuimos recorriendolas, a través del walking street que une Sunrise y Pattaya.
Al ser temporada baja, el ambiente era muy tranquilo, turistas siempre y por todos lados, pero pocos.

Sunrise Beach, la más linda de todas las playa, sobre todo a las 9 – 10 de la mañana. Durante la tarde se empieza a recoger un poco el mar y salen a la vista los corales.

<3

Al llegar al final de Sunrise Beach, hacia el norte, me volvió a llamar la atención la basura que había en la playa, es como si este paraíso fuera un colador donde llega toda la basura que tiran en las playas del mundo. ¡SEAMOS MÁS CONSCIENTES CON LA BASURA QUE TIRAMOS DONDE SEA, NUNCA SABEMOS DONDE VA A PARAR!!

 

Día 21 (Jueves 24 agosto) – Relax en Koh Lipe.

En uno de los muchos grupos de FB que me había puesto a seguir mientras organizaba el viaje, vi que un chico estaba buscando personas para arrendar un long tail y hacer un tour por la isla. Así que lo contacté y logramos conseguir una pareja más para ir los 5.
Quedamos en juntarnos cerca del hotel, porque el sr. del long tail salía de ahí tipo 9 am, hicimos un recorrido exquisito, parando el tiempo que queríamos para hacer snorkeling.

Recorrimos todo Koh Lipe desde el mar, vimos las mismas playas de ayer, pero desde el otro lado. No es una isla grande y no nos tomó mucho tiempo, además paramos en algunas islitas que se hacen cerca de Koh Lipe donde nos parábamos a hacer snorleking.

A la 1 de la tarde ya estábamos de vuelta y lo que decidimos ese día fue quedarnos en el hotel a descansar. Nos tomamos a pecho lo de las vacaciones de las vacaciones, jajajaja.

Día 22 (Viernes 25 agosto) – ¡Feliz cumpleaños al máximo!

Este viernes fue el cumpleaños de Amaro. Dos días antes había conversado con las chicas del restaurant del hotel para que me preparan un pastelito para cantarle cumpleaños feliz en el desayuno, así que me hacían ojitos como para que Amaro no cachara y de repente aparecieron con un postre con las velitas, ¡muy tiernas todas! (la verdad es que armaron un pequeño fan club del amaro… jajaja)

Feliz cumpleaños al más regalón.

Estuvimos en la playa del hotel en la mañana, mucha música, libros y descanso. Almorzamos ahí y a media tarde teníamos un masaje Oil Thai en el spa de Castaway Resort, que estaba cerca… Estuvo muuuuuy intenso, largo y la verdad es que no se si quedamos más relajados o adoloridos! jajajaja

Volvimos y nos quedamos en la terraza celebrando los 31 años con puros cocktails tailandeses, con jugo de coco y otras exquisiteses.

A la noche la cena fue en el mismo hotel del masaje, donde también pedimos un picoteo muy thai… Yo probé la mitad, debo decir que no me arriesgué mucho con la comida. La onda del restaurant de noche era como mágica, a orilla de playa, desniveles, cojines en el suelo, buen precio y rico.

No tomé muchas fotos de este día, porque me dediqué a disfrutar y olvidarme un poco del resto.

Día 23 (Sábado 26 agosto) – Empezó la vuelta.

¡Último día! Después del desayuno, partimos tipo 9am de vuelta. Primero long tail del hotel al pontón. Luego ferry hasta Pak Bara y de ahí van al aeropuerto de Hat Yai, desde donde salía nuestro vuelo a Bangkok, como a las 4 de la tarde.

Último desayunior en Koh Lipe.

El fan club de Amaro en el que soy la presidenta. jajajaja

Compramos el trayecto de Koh Lipe a Hat Yai por 12goasia.com (en este sitio revisamos todos los trayectos para tener una idea de los precios y de las formas de moverse de un lado a otro, pero es más barato ver todo en las agencias una vez que estés en Tailandia) y por ahí mismo compramos el vuelo a Bangkok por Thai Lion Air y ningún problema, todo salía a la hora, no tuvimos retrasos ni perdimos nada, pero sí mandamos las mochilas con el plástico que lo envuelve por si las moscas.

Llegamos a Bangkok tarde, y nos hospedamos en el mismo hotel de antes: Rambuttri Village Plaza.

Día 24 (Domingo 27 agosto) – Nos fuimos de compras.

En Bangkok existen muchos mercados, y después de haberlo recorrido todo, empezamos con las compras. Elegimos este día porque queríamos conocer el mercado Chatuchak, y éste solo funcionaba los domingos. La primera parada fue en el templo Wat Traimit en China Town, donde está el Buda de Oro. Si bien la mayoría de los Budas que habíamos visto eran revestidos de un material dorado… Este Buda era de oro macizo y era realmente sorprendente: ¡SON 5,5 TONELADAS DE ORO!
Estuvimos mucho rato recorriéndolo por todos lados, era como medio hipnotizante mirarlo y lograr entender cómo se construyó, cómo llegó ahí, cuántos años tiene, claro que se puede leer todo eso, informarse, pero verlo ahí a 1 un metro, es diferente.

Wat Traimit

5.5 toneladas de oro…

China Town

Después de esto, dimos una vuelta por China Town, donde lo mejor que nos pasó fue perdernos entre los pasajes, llenos de comercio, olores, comida… y nos fuimos al famoso mercado de Chatuchak. Es un mercado tan – tan – tan – grande que no se cómo explicarles. Es gigante, y tiene las tiendas organizadas por sector, por ejemplo: ropa de mujer, libros, accesorios hombre, decoración, niños, comida, ropa deportiva, arte, etc. etc. etc.
Lo amé! Hay que ir con muchas ganas de caminar, paciencia y plata, ¡porque vas a querer todo!

Recorrimos lo que quedaba de mañana, almorzamos en la parte de comedores y seguimos durante la tarde. Estuvimos en Chatuchak hasta como las 6pm y nos fuimos a MBK.

El MBK es un mall donde también venden de todo, pero lo que más nos dedicamos a mirar, son productos de tecnología, no compramos nada porque habíamos leído sobre las falsificaciones… Pero sí es un buen dato como para reparar artículos tecnológicos si se te llega a romper la pantalla del celu o algo así.

Tip del día: Regatear todo. Es muy importante regatear los precios, aunque a veces parecen increíblemente baratos, siempre te pueden hacer algún tipo de descuento. Esto también aplica al momento de tomar tuk tuks y taxis cuando te dan una tarofa fija. Siempre puedes pagar menos.

 

Día 25 (Lunes 28 agosto) – Alucinando con las ruinas de Ayutthaya

Este día tomamos un tour a Ayutthaya, teníamos muchas ganas de ver el Buda que está entre el árbol, así que aún quedaba tiempo para seguir viajando.

Tomamos el tour en el mismo lugar donde tomamos el del mercado del tren y flotantes, regateamos algo el precio y listo, nos recogieron tipo 7 am y partimos a Ayutthaya. La ciudad se fundó en el 1350 y en 1767 fue destruida por los birmanos quedando en ruinas, hay que recordar que Ayutthaya está como 80 kms. al norte de Bangkok y fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1991. Así que empezamos el recorrido que pasó por Wat Yai Chai Mongkhon, un parque en ruinas que recorrimos intentando encontrarle el sentido a todos los budas decapitados y de piedra, en donde la humedad y el clima no habían ayudado en su mantención.

Wat Yai Chai Mongkhon

Después pasamos a Wat Maha That y pudimos ver la cabeza del buda entre las ramas de un árbol, primera vez que siento ganas de abrazar el tronco de un árbol y llorar al mismo tiempo. A cada templo y Buda que veía le agradecía por estar ahí.

Pasamos por Wat Lokaya Sutha, que es un Buda reclinado como en la mitad del pueblo y terminamos en el templo Pratuchai, que estaba en mantención, pero su imponente blanco era innegable.

 

También vimos elefantes a medio metro… Me dieron ganas de llorar al verlos, no se si de emoción o de pena por que iban con personas encima.


Día 26 (Martes 29 agosto) – Ya nos volveremos a encontrar sudeste asiático.

El último día teníamos que estar tipo 8 de la noche en el aeropuerto, así que en el día fuimos a Platinium Fashion Mall, que es un mall gigante donde venden ropa muy barata y más barata aún si compras “por mayor” 3 o más prendas. Si te metes por las callecitas vas a llegar a Pratunam Market, a los chilenos, imagínense un Patronato pero multiplicado x10. Algo así es Pratunam Market, impresionante la cantidad de puestos y comercio de ropa, pañuelos, zapatos, nada de marca, pero prendas bien lindas si eres busquilla (como yo… jajaja). El nivel de los precios era algo así: pantalones y poleras hasta por 3 dólares, vestidos por 2 dólares… Algo muy parecido al paraíso para las regateadoras.

Después de esta ajetreada mañana, almorzamos en la calle Rambuttri y volvimos al hotel, una duchita y al aeropuerto… ¡Había que despedirse de Bangkok y Tailandia!

El avión salía tipo 9 o 10 de la noche así que llegamos súper bien. Gastamos los últimos baths que nos quedaban y a abordar.

Después de 6 hrs de vuelo, aterrizamos en Dubai a media noche, muertos de cansados intentando dormir en algún lugar, mientras por los alto parlantes sonaba el Salah, es heavy ver cómo la religión en los países árabes tiene tanta importancia. ¡Es increíble toparse con esto!

Después de unas horas partimos hacia Brasil y la segunda escala sería en Río de Janeiro.

Llegamos a Chile como a las 12 am del jueves 31 de agosto, el día 28 de este increíble viaje.

Conocimos Tailandia como no conozco Chile y para todos los que me preguntan por el viaje, solo podría decirles que si tienen la posibilidad de ir y recorrer, lo hagan. Es una cultura tan rica que te hace alucinar.
Sobre la seguridad que me importaba mucho, les puedo decir que nunca tuve miedo de andar en la calle, de día ni de noche, en las islas o en las ciudades, me sentí mucho más segura de lo que me siento al andar en Chile.

También me siento demasiado agradecida de haber podido vivir esta experiencia. De ahí viene el típico meme que dice:

 

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Maca

Diseñorita, adicta a las redes sociales.